miércoles, 18 de abril de 2018

Abajo el tarifazo


Participemos del “ruidazo” contra los aumentos e impulsemos el paro activo nacional en defensa del salario.
 
 
Abajo el tarifazoEl aumento en la tarifa del gas del 40% en abril –justo antes del invierno– se suma a la seguidilla de tarifazos que viene produciéndose desde comienzos de año. La luz aumentó un 28% en enero, mientras que el transporte va a acumular una suba de hasta el 70% hasta el mes de agosto.
Este golpe al bolsillo y al salario se suma al de la carestía general, encabezada por los alimentos. Como consecuencia de ello, en tres meses el costo de vida ha subido un 7%, la mitad de la mentirosa “meta de inflación” del 15% anunciada a comienzos de año.
El gobierno, que se declara “preocupado” por la inflación, es el responsable directo de esta escalada. Ha asegurado que se le pague a los monopolios petroleros un precio del gas que triplica a su valor internacional, para asegurarles beneficios extraordinarios.
Es el mismo gobierno que resolvió que las tarifas de los combustibles se coticen a valor dólar, y que el valor de las naftas siga al precio internacional del petróleo. Ello, a pesar que el trabajo de extraer y producir combustibles se paga en pesos.
Como consecuencia de toda esta confiscación, los trabajadores argentinos están destinando uno de cada cinco pesos de sus ingresos al pago de servicios públicos.
Han armado una gran confiscación de los trabajadores y consumidores en beneficio de un puñado de pulpos petroleros, de monopolios del transporte o concesionarios del peaje. A pesar de esa enorme transferencia de riqueza social, la producción petrolera ha caído, y la de gas, en la mayoría de sus cuencas, también. Lo mismo puede decirse de las distribuidoras de energía, que siguen asolando a la población con cortes de luz.
Los gobernadores provinciales de todos los signos han seguido esta línea de tarifazos, a la que se asocian con los impuestos provinciales confiscatorios que le imponen a las boletas de servicios públicos.
El repudio al tarifazo ha “despertado” a algunos aliados del gobierno –como Carrió o los radicales– que intentan despegarse de este mazazo. Piden que se revisen las boletas “mal calculadas”. Pero se cuidan muy bien de cuestionar el corazón de este régimen expoliador, que debutó con aumentos del 400 y 500% en 2016 y luego dolarizó las tarifas. Lo mismo puede decirse del kirchnerismo, que plantea retrotraer los tarifazos “al 2017”, o sea, dejando pasar los grandes aumentos anteriores.
El Partido Obrero plantea: los tarifazos deben retrotraerse integralmente. Hay que abrir los costos y libros de las privatizadas y contratistas a la consideración popular, para que se conozcan sus verdaderos números y el gran desfalco contra el pueblo. El reconocimiento de ese saqueo debe dar lugar a la nacionalización integral de estos servicios, bajo control de sus trabajadores.
Las centrales obreras, al igual que lo hacen con el salario o los despidos, miran para otro lado en la cuestión del tarifazo. Es necesario integrar este reclamo al de toda la agenda de la clase trabajadora –paritarias sin techo, basta de despidos– en la lucha por un Congreso de bases de todos los sindicatos, para resolver un plan de lucha hasta derrotar la escalada oficial contra el salario, la carestía infernal y por el derecho al trabajo.

miércoles, 11 de abril de 2018

Interpack: una batalla concentrada



Hace una semana se realizaron las elecciones de Interpack. Por un margen menor, pero inapelable, volvió a triunfar la conducción histórica del taller identificada con la Agrupación Naranja y el PO.

La novedad este año fue la presentación de una lista de oposición, integrada por un militante del oficialismo verde -con inocultables aspiraciones a escalar en el aparato del sindicato- y otros tres compañeros que, en diversa medida, fueron partícipes de las últimas luchas de la fábrica.

Una campaña envenenada

La campaña de la oposición, sponsoreada por la burocracia y por la patronal, apeló a todo. Desde las amenazas de cierre, agitando el fantasma de Atlántida y AGR, hasta el quite de extras, pasando por bajezas tan burdas como denunciar que los delegados comprábamos voluntades en las asambleas para prolongar las medidas de fuerza.

Semejantes calumnias generaron una gran indignación, especialmente en el activismo que, a lo largo de dos décadas, protagonizó grandes luchas en defensa de los derechos, el salario, la estabilidad, las condiciones de trabajo y también de una alternativa clasista en el gremio.

Ejemplo de esto fue la ocupación de la planta en 2007, para arrancar el pago de los ajustes paritarios sobre el conformado (muy superior a los básicos miserables de la escala) y la eliminación del trabajo eventual, incorporando a todos al plantel efectivo. Un detalle colorido es que dos de los opositores fueron parte de esas incorporaciones.

¿Qué enfrentamos?

Desde hace unos años, la actividad gráfica (e Interpack no es la excepción) sufre una fuerte ofensiva capitalista. Según datos de la propia directiva se produjeron unos 300 cierres y más de 3.200 despidos, en la era Macri; aunque el derrumbe comenzó bastante antes.

La política del Grupo Zupan, dueño de Interpack y del más importante del mercado de envases, para quebrar la organizaciónde la planta 1, fue reducir el plantel no reemplazando a los trabajadores que se fueron desvinculando (en su inmensa mayoría por jubilaciones). A esto se sumó un lock-out de cuatro meses para forzar la modificación a la baja el sistema de premios. La resistencia del taller incluyó un paro de 16 días en 2015 y varios más de menor alcance, en 2016 y 2017, pero la empresa logró finalmente avanzar.

El desemboque de este plan debía ser el desplazamiento de la interna combativa: pero eso no sucedió.

La continuidad de una construcción

El activismo, debilitado, pero con enormes reservas, demostró una conciencia muy clara de lo que estaba en juego; de que los pasos atrás que hubo que dar, en su momento, fueron menores y necesarios para preservar los fundamental de nuestras conquistas y, en última instancia, de que Interpack es parte de una construcción general, que no se mide exclusivamente con el rasero de los logros internos.

En esta batalla concentrada se jugó en parte la continuidad de esa construcción general. Y la ganamos.

Miguel Bravetti

miércoles, 28 de marzo de 2018

El regreso de la reforma laboral


Según algunos medios, la celebrada reducción de un 0,4% en la tasa de desocupación le ha dado fuerza al gobierno para volver a la carga con la reforma laboral. Si esto es así, el macrismo se da manija con un fraude: es que el ‘empleo’ que ha crecido es el de los cuentapropistas y ‘no registrados’. El gobierno festeja, en definitiva, a los desocupados que engrosan la lista de planes sociales (y que cobran como monotributistas) o a aquellos que, por haber sido despedidos, viven de changas y también deben facturar como ‘autónomos’.

Pero las razones reales del gobierno para retomar el plan flexibilizador son otras. En primer lugar, es una promesa a los popes de la Unión Industrial, después de la reunión con Macri. En medio de una impasse económica manifiesta, de la irrupción de importaciones y de la quiebra del financiamiento internacional barato, el gobierno sólo puede ofrecerle a las patronales industriales la promesa de un ataque frontal a las conquistas históricas de la clase obrera. En una semana signada por la visita de los emisarios de las potencias imperialistas, el representante de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) abrió las jornadas del G20 con el mismo reclamo, a saber, que se aceleren las reformas antiobreras y privatizadoras como condición para considerar el ingreso de Argentina a esta organización.

Pero la razón más importante para el retorno de la reforma laboral viene del otro lado -o sea, de la situación de la clase obrera y sus organizaciones. Las enormes movilizaciones de diciembre habían obligado al gobierno a cajonear provisoriamente el plan flexibilizador, por temor a una reacción obrera aún superior a la despertada por el saqueo jubilatorio. Pero por esas mismas razones -la hostilidad visceral a la acción de los trabajadores-, la burocracia sindical reforzó todavía más su colaboración con el gobierno. Después de la implosión del ‘triunvirato cegetista’ -como consecuencia de las jornadas de diciembre-, la CGT comenzó una reunificación que reposa sobre dos pilares: de un lado, el ninguneo a las luchas contra los despidos que han sacudido a los trabajadores desde comienzos de año. Del otro, la firma acelerada de paritarias a la baja -Comercio, municipales porteños, Aguas- admitiendo aumentos del 12 al 15% cuando, al compás de los tarifazos y de la devaluación, la inflación de 2018 promete volver a acercarse al 25%. En esta lista de acuerdos ruinosos figuran notorios sindicatos pejotakirchneristas, como el de los encargados porteños (Santa María) y el de los aceiteros de San Lorenzo.
A esta CGT ‘reunificada’ están confluyendo Caló, el “Barba” Gutiérrez y el bancario Palazzo, después de haber coqueteado con Moyano.
El camionero, por su parte, dilapidó la movilización del 21F invocando la principal excusa en boga para no luchar contra el plan de guerra oficial: “votar bien en 2019”. Pero el supuesto beneficiario de este mensaje, el pejotismo, es el que lleva esa misma escalada antiobrera en numerosas provincias del interior. La burocracia sindical, empeñada en cerrar la ‘herida’ de diciembre, es la que le ha dado al gobierno el aliento necesario para volver a la carga con la reforma laboral.

La fiesta de todos

Haciendo uso de un recurso remanido (y que debutó con la dictadura de Videla), el gobierno piensa darle tratamiento parlamentario al paquete de leyes antilaborales en el curso del Mundial. En la fila de las reformas, se anotan el blanqueo laboral -un verdadero indulto a los capitalistas evasores-; el plan de capacitaciones -que permitirá el empleo de jóvenes en condiciones laborales y salariales inferiores- y la llamada “Agencia de Evaluación de Tecnologías Médicas”. El diario La Nación recabó la opinión del burócrata de un importante gremio industrial y no dejó lugar a dudas: “Estamos tan de acuerdo con el blanqueo, las capacitaciones y la agencia médica que si es necesario levantamos las dos manos en el Congreso” (20/3). La “agencia médica” es un sistema de recorte de las prestaciones de mayor costo o complejidad y le ha sido reclamada por los burócratas al gobierno. Quieren encubrir el vaciamiento que perpetraron sobre las obras sociales que dirigen a costa de los afiliados y de sus necesidades de salud. Pero esto sólo sería el comienzo: si esa primera tanda de reformas prospera, el gobierno irá por el abaratamiento de las indemnizaciones, otra de las exigencias estratégicas de la patronal. En definitiva, el mayor objetivo de los supuestos “creadores de empleo” no es otro que el de abaratar el costo del despido.

Unos y otros

La decisión oficial de volver a la carga con la reforma antilaboral no ha merecido un minuto de preocupación por parte de aquellos que baten el parche de la “gran unidad opositora” con vistas a las elecciones de 2019. La ‘megaunidad’ no ha tenido otro resultado que el de juntar a un conjunto de dirigentes desahuciados en la provincia de otro desahuciado -el clan Rodríguez Saá. Pero, mientras tanto, la consigna de “hay 2019” sirve de excusa para dejar pasar el “ajuste 2018”. Los diputados y senadores pejotistas, todos ellos cortejados por esta ‘gran unidad’, negocian en estas horas cómo hacer pasar el paquete de leyes reaccionarias que el gobierno presentó primero bajo la forma de un mega-DNU.

Mal que le pese al gobierno y a sus socios políticos y sindicales, hará falta mucho más que un Mundial para allanar la ruta hacia 2019. Por un lado, el fantástico quebranto con el exterior y las dificultades crecientes para financiarlo, está alentando una fuga de capitales (compra de dólares), que el gobierno financia con el remate de las reservas internacionales. Pero esa sangría de divisas es insostenible en el tiempo: una nueva devaluación agravaría todavía más el peso de los tarifazos, asociados a combustibles que el gobierno ha dolarizado. En previsión de esos futuros sacudones, el gobierno ha reemplazado a las cláusulas gatillo de los acuerdos salariales por difusas “cláusulas de revisión”, que podrían terminar en la nada. Incluso este cheque en blanco, extendido generosamente por las burocracias sindicales, puede terminar siendo un factor de crisis, y alimentar el reclamo de reapertura de las paritarias. Luchas encarnizadas, como la de los despidos en el Inti y en Río Turbio, continúan en pie, mientras la crisis industrial y fiscal hace su trabajo. El cordón industrial de San Lorenzo, por caso, está sacudido por los despidos en Cargill y la incierta situación de la refinería. Pero la demostración más clara de los tiempos en curso es la huelga que paralizó este martes a la provincia de Chubut.
Miles de estatales, docentes y trabajadores privados ganaron las calles contra un gobierno que, para continuar pagando su deuda externa, está poniendo en marcha un ajuste feroz. A pocos meses de firmado, el pacto fiscal entre Macri y los gobernadores muestra su verdadera cara, y anticipa un escenario convulsivo para el conjunto del interior. Mientras tanto, el Congreso nacional es el centro de una enorme batalla que, aunque tiene en su primera fila al movimiento de la mujer, involucra a todos los trabajadores: es la pulseada por la victoria del aborto legal, que se bate contra un frente clerical “transversal”, con oficialistas y seudo-opositores.

El sindicalismo clasista y la izquierda tienen la tarea de apoyarse en estas tendencias de lucha para pelear por una acción de conjunto de las grandes organizaciones obreras contra la reforma antilaboral. El puñado de burócratas que se unifica para dejar pasar este engendro antiobrero no tiene autoridad ni mandato para decidir por toda la clase obrera. Por un Congreso de bases de la CGT, las CTAs y todos los sindicatos, por asambleas y plenarios de delegados en todos los gremios, para preparar y resolver una lucha a fondo contra la reforma antiobrera, por paritarias libres y para que no pasen los despidos

Marcelo Ramal

jueves, 1 de marzo de 2018

Todos con los trabajadores del Inti

35 días de una lucha estratégica

El próximo viernes 2 de marzo se realizará una jornada nacional de lucha por el triunfo de la lucha de los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti). La iniciativa fue resuelta en una multitudinaria asamblea. También se realizó un plenario, convocando a todas las organizaciones a golpear juntos en esta lucha. Desde el viernes 26 de enero, cuando comenzaron a enviarse los telegramas y comenzó el conflicto, entre el lock-out patronal y el paro total, hace 35 días que continúa la permanencia y el paro general. Debido a los despidos y la respuesta necesaria de los trabajadores, están siendo afectadas un grupo importante de empresas ligadas a la producción industrial, las importaciones y exportaciones. La paralización de certificación de productos y procesos, el control de normas técnicas y las evaluaciones de seguridad, está impactando en la operatoria del comercio exterior, generando faltantes de insumos y productos en los procesos productivos. En la aduana se encuentran frenados una gran cantidad de importaciones. Durante el desarrollo de esta gran lucha, el gobierno sigue su curso de fondo: tercerizar y privatizar controles, e incluso dejar exento de controles a productos del exterior.
La respuesta ante cada ataque

La orientación política del gobierno -instrumentada por el presidente Ibañez y su staff- consiste en el vaciamiento del Inti y la privatización de sus áreas rentables. Para lograr este fin, han implementado un violento ataque a las condiciones de trabajo, a la organización gremial y al activismo, que se expresa en los 258 despidos consumados. Además, las provocaciones son moneda corriente: entre ellas, la militarización -incluso en el jardín maternal-, los cambios de cerradura en los sectores, los pedidos de listas de los adherentes al paro, las amenazas de descuento de días, la ausencia de mesas de negociación, aprietes y amenazas, el envío de personal de empresas privadas para reemplazar a trabajadores en huelga, el robo de efectos personales del domicilio de una delegada, y la lista sigue. Ante esta batería de ataques patronales, la respuesta surgió siguiendo un método riguroso: asamblea general y de sectores, las cuales emiten resoluciones y se pronuncian sobre cada uno de estos puntos. Hay que destacar el rol de la Comisión de Familiares que mantuvo dos y hasta tres actividades por día, atrayendo miles de personas y jugando un rol clave en la visibilización del conflicto. Luego, la campaña sobre los medios de comunicación -que incluso penetró los medios oficialistas- y logró revertir el argumento patronal de que éramos “todos ñoquis”. Se colocó el problema de la empresa vasca Tecnalia y el escándalo de la contratación de los 93 funcionarios -muchos familiares y socios de la gestión y del ministro de Producción, Francisco Cabrera.

En este conflicto se contrapusieron dos estrategias: el lock out patronal, que tiene como norte quebrar a los trabajadores para desguazar el Instituto, y el paro general, cuyo objetivo es la defensa de los puestos de trabajo y la defensa del rol que juegan los trabajadores en el Inti.

No es un secreto que Tecnalia actúa bajo la orientación de la Unión Europea, la cual condiciona su acuerdo con el Mercosur a la “flexibilización” de los controles sobre la importación, precisamente, el rol que juegan el Inti y sus trabajadores.
Una lucha fuerte y con perspectivas

Hemos logrado construir un frente común entre los trabajadores de base, los jefes de laboratorios, los coordinadores y directores con un método y un programa claro: la reincorporación inmediata de los 258 despedidos y la defensa del instituto y sus trabajadores. Vamos con todo a la caravana de este próximo viernes 2 desde la sede central de San Martín al Ministerio de Trabajo. El sábado 3, también como moción de asamblea, se desarrollará “TecnoInti”, donde cada Centro de Investigación expondrá sus líneas de trabajo y las potencialidades del Inti para contribuir al desarrollo de la ciencia, la técnica y la industria. Luego de las jornadas del 14 y 18 de diciembre, los trabajadores han dado muestra de enormes reservas de lucha para derrotar a los ajustadores. El paro nacional activo -ya votado en una masiva asamblea de Inti- y un Plenario de Delegados con mandato de base son la posición estratégica que defendemos para quebrar el ajuste. La lucha del Inti ha demostrado cumplir con las condiciones para derrotar el plan de despidos y desguace del gobierno. Si gana el Inti, será un importante aporte al conjunto de las luchas en curso, que se verán reforzadas si hacemos retroceder al gobierno.

jueves, 8 de febrero de 2018

¿Qué es un congreso de bases?



La nueva situación política que resultó de las jornadas de diciembre nos ha llevado a plantear el Congreso de Bases de la CGT, la CTA y todos los sindicatos, como consigna de intervención inmediata. No sólo destinada a una propaganda estratégica o de largo alcance en la lucha por una nueva dirección del movimiento obrero, sino para difundirla entre todos los trabajadores y para realizar una campaña política en la vanguardia obrera.

El choque entre la base del movimiento obrero y la dirección de la CGT que se produjo el 18 de diciembre fue tan manifiesto que ha producido de manera indirecta la virtual fractura de la CGT unificada. Un ala colaboracionista y otra que toma distancia con el gobierno, para negociar y contener desde otro lugar.

El pacto Macri-CGT estalló junto con el Triunvirato. La CGT no pudo garantizar el apoyo a la reforma laboral y Macri y Peña tuvieron que eludir las sesiones extraordinarias que habían prometido al conjunto de la burguesía con ese eje. Intentarán imponerla por otros medios, pero estamos ante un nuevo cuadro. La crisis del PJ, en el que se referencian las alas de la burocracia sindical, conoce también una nueva situación.

El Partido Obrero se plantea el progreso de un movimiento por el paro activo nacional y un plan de lucha que a su turno pueda derrotar al gobierno y su ajuste con el método de la huelga general. Son las tareas que han quedado planteadas tras las jornadas de diciembre y que hoy hacen más urgentes todavía las ocupaciones, luchas y movilizaciones contra los despidos masivos como en el INTI o el Turbio, en Ferrobaires o en el Ingenio San Isidro. Es decir, promovemos la irrupción masiva de la clase obrera en escena, como lo sugirieron las jornadas de diciembre en forma incipiente.

La unión del movimiento obrero

Hay una nueva disposición de lucha de la clase obrera e incluso el apoyo de sectores populares como se vio en el gran cacerolazo de la noche del 18. Pero cómo organizar la reacción de conjunto ante los obstáculos que pone la burocracia sindical. Partiendo de la base que sólo podríamos viabilizar una acción de conjunto del movimiento obrero a través de los sindicatos, se nos plantea el problema de abrir un rumbo para remover el obstáculo que significa la burocracia sindical.

La burocracia sindical opera activamente en la contención del movimiento obrero desde la fragmentación. Dos CGT en ciernes y dos CTA. Por otro lado sindicatos que no están en ninguna de esas cuatro centrales.

La primera y gran virtud de nuestro planteo es que ofrece un camino para unificar al movimiento obrero en su conjunto sobre nuevas bases: democracia sindical e independencia del Estado y de la patronal. Las distintas fracciones de la burocracia representan camarillas de negocios entrelazadas con sectores empresariales, con barrabravas y con punteros más o menos encumbrados del PJ.

Esto es así, pero la fragmentación ofrece también canales parciales de movilización e intervención al activismo, debilita los muros de contención, lo cual debe ser explotado por el clasismo para hacer progresar los intereses generales de los trabajadores. Es lo que haremos en las convocatorias del 15 y 21 de febrero, con ATE y CTA Autónoma y con Camioneros y otros gremios, respectivamente.

Un congreso de bases, donde los delegados de los sindicatos no son nóminas de listas sábanas de los clásicos confederales cegetistas o ceteaistas, sino compañeros votados en asambleas con mandato y programa preciso, rompe la regimentación y el ahogo de las energías de lucha y expresa el verdadero pensar y sentir de los trabajadores. Las distintas corrientes se pueden expresar. Pone arriba de la mesa un método para resolver la contradicción que nos atraviesa por décadas de peronismo sindical y aún de centroizquierda sindical, que es el repudio a los dirigentes sindicales que no nos representan a los trabajadores, sino que son correas de transmisión del régimen patronal al interior del sindicalismo. La corruptela sindical es un aspecto de este carácter de la burocracia sindical. Está alimentada por la patronal y por ello jamás podría combatirla un gobierno patronal. Al contrario, todos se han valido de ella, desde Alfonsín hasta el macrismo pasando por el kirchnerismo..

De manera que el Congreso de Bases no pretende borrar a los sindicatos ni borrar las necesarias direcciones de los sindicatos. No es “basismo”. Al contrario, se trata de promover representantes directos que abran el rumbo hacia nuevas direcciones.

Método

¿Se trata de un objetivo de alcance inmediato? No, pero la evolución de la lucha de clases puede acelerar su vigencia. Además implica un método que incluso tiene rica tradición en distintas provincias y momentos del movimiento obrero. Hemos tenido congresos de delegados importantes en Neuquén, Santa Cruz, en Mendoza, en el Cordón Industrial de Rosario. Es decir que se trata también de un método de aproximación que permite reunir y madurar fuerzas del movimiento obrero y popular y que hoy vuelve a estar a la orden del día alrededor de las grandes luchas parciales.

El sindicalismo clasista, a su vez, ya practica el método. Cuando el Sutna o AGD resuelven sus paritarias, mandatos y paritarios en asamblea, cuando lo hace Adosac, Aten, los Sutebas combativos, el Sitraic y tantos sindicatos docentes, el método está en acción. Los delegados de ese sindicalismo a un congreso de bases bien podrían ser sus propios dirigentes, porque ya son una dirección de bases.

Llamamos a todos los cuerpos de delegados honestos a debatir esta perspectiva. Un congreso de este tipo, iniciaría un método de elevación de toda la clase obrera y la prepararía como alternativa política y por lo tanto de poder. De hecho involucraría a los trabajadores en un debate no solo de sus reivindicaciones, sino en la salida a la crisis de manera tal que la paguen los capitalistas.

Néstor Pitrola

jueves, 1 de febrero de 2018

INTI, RÍO TURBIO, FANAZUL, POSADAS, INGENIOS DEL NORTE...


Por el triunfo de todas las luchas
Paro activo ya y plan de lucha

Luego de las masivas jornadas de diciembre contra la reforma previsional, la resistencia de los trabajadores contra la ofensiva capitalista va escribiendo nuevos capítulos.

Desde los ingenios azucareros del norte del país hasta los mineros de Río Turbio en Santa Cruz, la lucha contra los despidos se va transformando en una bandera nacional.

Lo prueba, también, la masiva ocupación del Inti, la pueblada en favor de los trabajadores de Fabricaciones Militares en Azul y la lucha del Hospital Posadas.

A la cabeza de los despidos está el propio gobierno, que busca superar el empantanamiento de su política económica con nuevas agresiones a los trabajadores.

Es el mismo gobierno que quiere imponer una paritaria a la baja del 15%, cuando todos descuentan que la inflación superará cómodamente ese porcentaje.

Y que insiste con la reforma laboral, para eliminar conquistas históricas de los trabajadores e imponer la precarización generalizada.
La tarea del momento es movilizarse por el triunfo de las luchas en curso. Si triunfan el Inti, Fanazul, el Turbio y el Posadas se abre una nueva situación política que tendrá a los trabajadores al frente.

Para eso es necesario convocar de inmediato un paro activo nacional y un plan de lucha, contra los despidos, la reforma laboral y en defensa del salario.

Sin embargo, la CGT y la CTA, así como la inmensa mayoría de las direcciones sindicales, le dan la espalda a estas luchas. Un sector de la CGT, incluso, ya se ha anotado para insistir con la reforma laboral pactada con Macri.

El sector que se reclama opositor, con Moyano a la cabeza, convoca una movilización para el 22 de febrero, como si los trabajadores que están ocupando sus lugares de trabajo pudiesen esperar un mes. Se trata de una movilización acotada, sin paro, cuya estrategia es la unidad del pejotismo que ha acompañado las principales leyes del macrismo.

Llamamos a movilizarse por el triunfo de las luchas en curso, y a multiplicar el reclamo del paro activo nacional y el plan de lucha.
Es una política que debe envolver al conjunto de las organizaciones obreras, mediante la convocatoria a un Congreso de Bases para que los trabajadores debatan un plan de lucha y un programa de salida a la crisis.


miércoles, 17 de enero de 2018

Reforma laboral, El texto original, en 15 puntos


Lo que busca imponer el gobierno por ley, decretos y modificación de convenios.

Este material integra el folleto editado por el Partido Obrero para el desarrollo de una campaña contra la reforma laboral. Se sintetizan los puntos del proyecto original; los cambios acordados con la CGT se analizan en artículo aparte.

El proyecto de reforma laboral que el gobierno negoció con la CGT es un ataque brutal a los derechos de los trabajadores. Pretende liquidar conquistas históricas que el movimiento obrero ha logrado con su lucha a lo largo de los últimos cien años.

La burocracia que suscribió este pacto entreguista recibirá a cambio la garantía de que no se le quitará el manejo de los cuantiosos fondos de las obras sociales (verdaderas cajas negras de las direcciones burocráticas) y que se va a mantener y fortalecer el sindicalismo vertical y propatronal -el llamado “modelo sindical”-, que incluirá el ataque a los sindicatos de base y al clasismo. Macri, no de manera inocente, dijo que sobran sindicatos y que hay que limitarlos a aquellos que tienen personería gremial –los que están, prácticamente en su totalidad, en manos de la burocracia.

En esta entrega están incluidos todos los sectores de la burocracia sindical. Los gordos, el moyanismo y los kirchneristas. Así es que la directiva K del sindicato de obreros lácteos (Atilra) fue una de las primeras en firmar cambios convencionales entregando conquistas fundamentales para los trabajadores, como la eliminación del pago del plus como horas extras para quienes trabajen (por fuera del horario habitual) los fines de semana.

El movimiento obrero debe salir a enfrentar este ataque. No podemos dejar la resolución sobre esta ley en manos de los legisladores patronales de Cambiemos y del pejotismo, que actúa en función del pacto con los gobernadores que prohijó la repudiada reforma previsional e impositiva, los otros capítulos del plan de guerra económica y social contra los trabajadores. El pejotismo, no hace falta aclararlo, es además el cobijo de la mayor parte de la burocracia sindical que hace su parte para la “gobernabilidad” del ajuste contra los trabajadores.

En resumen, hay que quebrar el pacto Macri-CGT. La Coordinadora Sindical Clasista-Partido Obrero impulsa inmediatas asambleas de base y plenarios de delegados con mandato de los lugares de trabajo, llama a reagruparse a todas las fuerzas combativas del movimiento obrero para la acción común y que la reforma antilaboral no pase.

También llamamos a defender a todos los sindicatos inscriptos y a los cuerpos de delegados y seccionales recuperados, y a todas las organizaciones de base del movimiento obrero.

Un Congreso con mandato de bases de todos los sindicatos argentinos, sin distinción de centrales sindicales, unificados, debería resolver un inmediato plan de lucha para quebrar la ofensiva. Nuestros parlamentarios se ponen al servicio de esta causa suprema de los trabajadores argentinos.

Estos son los puntos principales de la reforma laboral que quiere imponer el gobierno por la vía de la Ley de Reforma Laboral, modificando convenios o con futuros decretos, que pongan en práctica lo que hoy la CGT se ufana de haber logrado  “quitar” del reaccionario proyecto oficial, y que la lleva a suscribirlo sin consultar a los trabajadores.

Fin a la jornada de 8 horas

Las empresas podrán no pagar los adicionales por horas extras si las mismas se compensan en otra jornada. Bajo ese paraguas, las patronales podrán ampliar la jornada de 8 horas arbitrariamente, sin siquiera tener que pagar el plus que corresponde a las extras.

Además, incluye modalidades de trabajo por las cuales se dejará de computar el tiempo de tarea por día para hacerlo por semana. Habilita la creación, por medio de convenios colectivos, de “bancos de horas” que pondrán límites a las horas extras bajo el argumento de hacer “más eficientes” los tiempos y jornadas de trabajo, las que podrán prolongarse de acuerdo a las necesidades del patrón.

Jornadas a gusto del empleador

Se habilita también la jornada reducida, con la incorporación de contratos a tiempo parcial de hasta dos tercios de las horas habituales de determinado trabajo. Esto con el pago reducido de salarios.

Mano de obra casi gratuita

Se crean “pasantías formativas” en el ámbito privado y público, que no generarán relación laboral y con un pago no remunerativo en calidad de “estímulo” para estudiantes de hasta 24 años. Los pasantes podrán desempeñarse por un máximo de 30 horas semanales, y excepcionalmente, diez horas más. Esto se vincula con la reforma educativa: los alumnos de 5° año deberán realizarlas de manera obligatoria. Es decir que se creará mano de obra súper barata, de miles y miles de jóvenes, que reemplazarán a trabajadores y empujarán hacia abajo los salarios.

Reducción de las indemnizaciones

El proyecto del gobierno establece que, a los efectos del cálculo para las indemnizaciones, ya no se incluirán los montos cobrados por horas extras, comisiones, premios y bonificaciones, así como tampoco las compensaciones por otro tipo de gastos que no tengan periodicidad mensual, normal y habitual. Esto supone una reducción muy grande de la indemnización en el caso de una gran cantidad de trabajadores que, en algún momento del año, tiene ese tipo de ingresos.

Además, el salario para el cálculo indemnizatorio tendrá un techo. Más allá del sueldo que cobre el trabajador, aquel monto no podrá superar el equivalente a 3 veces el promedio de todas las remuneraciones básicas previstas en el convenio colectivo que corresponde al trabajador. A los que cobran un sueldo menor al promedio, esto no los beneficiará porque ese es el máximo aplicable, pero sí perjudicará a los que cobran un salario más alto que el promedio, porque los alcanza ese techo.

Despido aún más barato

El proyecto prevé la eliminación de las indemnizaciones que hoy se le pagan al trabajador por incumplimiento patronal en la registración. Actualmente, las patronales deben enfrentar una duplicación en el costo de la indemnización si el despedido estaba en negro y puede demostrar su relación de dependencia. Eso ya no seguiría vigente.

O la virtual liquidación de las indemnizaciones

Pero también faculta a la burocracia sindical para que firme con las cámaras empresarias, como parte de los convenios colectivos de trabajo, la creación de un denominado Fondo de Cese Laboral Sectorial, que se aplicará al pago de los montos correspondientes a las indemnizaciones para la cobertura del equivalente al preaviso y al despido sin causa. Un mecanismo similar al que ya rige en la construcción.

Una vez firmado el acuerdo por la burocracia de los sindicatos, este sistema reemplazaría a la indemnización habitual.

El Fondo lo administrará un ente conducido por la patronal, el gobierno y la burocracia y estará formado por aportes que, directa o indirectamente, serán aportados por los propios trabajadores.

A voluntad del patrón

Otro de los cambios propuestos supone un retroceso brutal en las relaciones obrero-patronales. Se plantea modificar el artículo 66 de la Ley de Contrato de Trabajo para que el empleador quede facultado –de manera unilateral- para introducir todos aquellos cambios y modalidades en el trabajo que el empresario requiera sin importar lo que establezcan el convenio y las leyes laborales.

El trabajador que no acuerde con ello se podrá (o deberá) considerar despedido sin causa.

Es la eliminación del criterio de “irrenunciabilidad”, que establece que ningún trabajador puede aceptar en un contrato individual o de grupo o empresa, condiciones peores a las establecidas en las leyes o convenios colectivos. Un golpe que tiende a liquidar la vigencia de los convenios colectivos y las conquistas históricas de los trabajadores mediante la presión patronal para que se acepten peores condiciones de trabajo e incluso salariales.

Si a esto se le suma la reducción en las indemnizaciones y en los aportes patronales, un eventual blanqueo tendrá un costo ínfimo para el patrón y límites muy grandes en los beneficios para el trabajador.

Rebaja de aportes patronales

Se va a un desfinanciamiento del Anses, con un esquema progresivo de disminución de los aportes previsionales por parte de los patrones: el mínimo no imponible crecerá año a año, hasta llegar a $12.000 (más la actualización por inflación) en el 2022. Así, solo realizarán aportes por la parte del salario que supere esa cifra, es decir por menos del 30% del sueldo promedio. Este punto, para mejor hacerlo pasar, fue excluido de la reforma laboral, pero se incluyó en la reforma impositiva ya aprobada. La burocracia sindical, mediante este expediente, mira para otro lado.

Blanqueo para negreros

No sólo disminuyen los aportes patronales y las indemnizaciones reduciendo así el costo laboral para las empresas en perjuicio de los trabajadores. En un eventual blanqueo, también se le condonan los aportes adeudados y punitorios a las patronales que registren trabajadores que estaban en negro. El blanqueo prevé también el cierre de los juicios que estén en curso.

Para los trabajadores el blanqueo no supone un reconocimiento pleno de sus derechos, ni mucho menos. A los que pasen a planta, más allá de la antigüedad que tengan en la empresa, se les reconocerán solo 5 años y esto cabe también para la jubilación. Es decir que perderá todos los años de trabajo que superen ese tope, tanto para los beneficios que provienen de la antigüedad como para los años que debe sumar para poder jubilarse. Además, el reconocimiento es por el valor del salario mínimo, vital y móvil, es decir que si su salario está por encima de ese monto, el trabajador perderá en el cálculo para el haber jubilatorio.

Tercerización, otra estafa

Se facilita la tercerización y la subcontratación en algunos rubros dentro de las empresas como limpieza, seguridad, transporte interno, gastronomía o informática. Así se pretende evitar juicios contra las empresas que los utilizan para reducir planteles y costos. Con esto se divide al personal que, además, pasará a cobrar, en la mayoría de los casos, un sueldo menor al que reciben los empleados en la empresa principal.

Además, las empresas que subcontraten servicios quedarán liberadas de toda responsabilidad solidaria respecto de las obligaciones de los contratistas con los trabajadores ocupados para cubrir esas tareas, incluyendo el eventual pago de una indemnización y las obligaciones de la seguridad social.

La igualdad de los desiguales

Se elimina la relación desigual entre empleador y empleado, base de la legislación laboral que entiende que en el enfrentamiento obrero-patronal no hay igualdad y que, por esa razón, el trabajador debe tener una mayor cobertura por parte de la justicia.  Ahora se agrega a la definición de trabajo el concepto de “cooperación” entre las partes, un vínculo “generador de derechos y deberes recíprocos”, es decir iguales, como “regla esencial de ejecución del contrato”. Es decir que, por ejemplo, se asimilan los perjuicios que le genera a un trabajador el despido con el que le crearía al patrón su renuncia.

Plazo para iniciar juicios laborales

Se reduce de 2 años a 1 el plazo para que los trabajadores inicien acciones judiciales contra sus empleadores relativas a créditos provenientes de las relaciones individuales de trabajo y de disposiciones de convenios colectivos. Dicho plazo no podrá modificarse por las convenciones colectivas de actividad.

Además, se establece un techo al plazo por el que se puede reclamar: más allá del tiempo de incumplimiento de una obligación por parte de la patronal, el trabajador solo podrá reclamar por el último año.

Límites al tratamiento médico

Se crea una Agencia de Evaluación de Tecnologías de Salud, con directores designados por el Poder Ejecutivo, que determinará, en caso de disputa con el paciente, si las obras sociales o prepagas deben cubrir un determinado tratamiento. Pedida por la burocracia sindical, la norma “apunta a reducir demandas contra obras sociales y prepagas”, es decir a reducir la cobertura de salud de los trabajadores.

Esconde el trabajo en negro

El proyecto oficial crea la figura del "trabajador independiente" que podrá tomar hasta cuatro "colaboradores independientes" que no tendrán relación de dependencia. Para ellos se crea un régimen especial de monotributo. Otro mecanismo para evadir el blanqueo de trabajadores.

La zanahoria

Las licencias por paternidad se ampliarían de 2 a 15 días corridos. En varias provincias ya rigen regímenes más beneficiosos que el limitado nacional de los dos días.

jueves, 28 de diciembre de 2017

domingo, 17 de diciembre de 2017

Reforma previsional: acuerdo con los gobernadores y nueva movilización el lunes 18 Impidamos el robo a los jubilados. Abajo el ajuste.

Reforma previsional: acuerdo con los gobernadores y nueva movilización el lunes 18
Impidamos el robo a los jubilados. Abajo el ajuste.

La reunión entre los ministros Rogelio Frigerio, de Interior, y Nicolás Dujovne, con los gobernadores peronistas y legisladores provinciales redundó en un acuerdo de los partidos patronales para que la reforma previsional sea tratada (y eventualmente aprobada) este lunes 18, fecha para la que se convocó la sesión especial a las 14 horas. Frente a la sesión que tiene la intenta consolidar un monumental saqueo distintas organizaciones plantearon una movilización para no dejarla pasar. La CTA Autónoma, la CONADUH Histórica y otros gremios anunciaron un paro para este lunes.


Se trata de un bono compensatorio, lo cual demuestra que teníamos razón en denunciar esta reforma porque, si hay que compensar quiere decir que venía con una quita en las jubilaciones para el año 2018 –explica el legislador Gabriel Solano–. Esta quita, en promedio, será de 6.500 pesos por jubilado. La pregunta es si el bono es de esta magnitud o es inferior”. El acuerdo entre el gobierno y los gobernadores plantea un bono compensatoria por única vez, a otorgarse en marzo a los jubilados que cobren menos de 10 mil pesos. Según El Cronista (15/12), sería de 750 pesos para quienes tengan 30 años de aportes, de 375 pesos para quienes ingresado por la moratoria y de 400 pesos para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. Sin embargo, el monto no fue especificado en el acta-acuerdo que comenzó a circular esta tarde.

En todo caso, se trata de la reafirmación de la Reforma Previsional saqueadora, ya que se mantiene la modificación diseñada por el macrismo que consistía originalmente en una quita anual de 100 mil millones de pesos y que, obra del acuerdo de los partidos patronales, pasaría a ser de 96 mil millones de pesos. Una bicoca.


“Además, es un bono que no va a la jubilación, que no será tenido en cuenta en los aumentos posteriores y al final de cuenta va a terminar reduciendo las jubilaciones futuras", continúa Solano."Con este bono por única vez se pretende hacer pasar la reforma reaccionaria que viene de la mano del aumento de la edad jubilatoria en 70 años para los varones y 65 para las mujeres; que va a finalmente plantear la afiliación a las AFJP de manera optativa, es decir, la privatización del sistema previsional; que establece la rebaja de los aportes patronales. La Anses va a tener menos plata y el jubilado va a ganar menos.Por lo tanto, la reacción de Elisa Carrió que está planeando con Macri y los gobernadores es absolutamente reaccionaria. No vamos a entregar el sistema previsional argentino por un bono que se cobra por única vez en el mes de marzo. Así que este lunes vamos al Congreso contra esta reforma previsional y a defender el 82% móvil”.

El acuerdo con los gobernadores comprometen su presencia en la sesión del lunes para garantizar el voto de los diputados que les responden. La movilización popular introdujo una cuña entre los bloques legislativos que habían comprometido su voto o aportar al quórum. Nadie quiere hacerse cargo de este latrocinio.

Sindicatos, organizaciones sociales y partidos ya anunciaron que el lunes realizarán un paro y marcharán al Congreso.

Es una cita de honor para enfrentar el ajuste a los trabajadores y los jubilados.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

jueves, 30 de noviembre de 2017

Huelga en Interpack


La patronal de Interpack (grupo Zupan) despidió la semana pasada sin causa a un trabajador de la planta de Lomas del Mirador.
En respuesta, la asamblea de los trabajadores resolvió el paro general indeterminado. Al reclamo de reincorporación se le sumaron la exigencia del respeto al convenio colectivo y el cobro de un bono de fin de año.
La empresa -líder en el mercado de envases y propietaria de dos plantas en el distrito de La Matanza- viene llevando adelante una profunda reorganización que ha dado lugar a numerosos conflictos. Al achique de sus planteles mediante retiros y jubilaciones anticipadas, se suma la imposición de nuevos sistemas de trabajo, en línea con la reforma laboral que impulsa el gobierno.
El Ministerio de Trabajo, por pedido de la empresa, dictó una conciliación obligatoria que ahora la propia patronal desconoce, ya que no dio tareas efectivas al compañero, optando por licenciarlo. Esto fue denunciado por la Comisión Interna en las audiencias. A la continuidad del paro general por dos días siguió un plan de asambleas sorpresivas y acciones fuera de la planta.
Esta reacción de los trabajadores de Interpack -como la gran lucha de AGR o ahora mismo el paro de Sun Chemical- es una expresión de una tendencia que anida en la base del gremio a resistir los cierres, los despidos y el avance de la flexibilización.
La Federación Gráfica Bonaerense, uno de los gremios que encabeza la Corriente Federal de la CGT, rechaza formalmente la reforma laboral, pero en el gremio no toma ninguna medida efectiva. Prueba de esto es que ha convocado a la asamblea general para discutir la memoria y balance, pero el temario no incluye el plan de lucha contra las reformas macristas. La lista Naranja Gráfica reclamó ampliar el temario y transformar la convocatoria en una verdadera asamblea general para deliberar y resolver acciones de lucha y la movilización general de los trabajadores gráficos.
El miércoles pasado, los trabajadores se movilizaron a Plaza de Mayo, junto a los sindicatos combativos, para repudiar la reforma laboral y el pacto de Macri, los gobernadores y la CGT.

martes, 28 de noviembre de 2017

viernes, 24 de noviembre de 2017

Unidad contra los despidos y en defensa del convenio y el salario



La patronal de Interpack despidió ayer sin causa a un trabajador de la planta 1. En respuesta a este atropello,  la asamblea de los trabajadores resolvió el paro general. Al reclamo de reincorporación se suma la exigencia del cese de las persecuciones y el respeto a todas las conquistas.

Desde hace un tiempo el Grupo Zupan viene llevando adelante una profunda reorganización, consistente en el achique de sus planteles y la imposición de nuevos sistemas de trabajo y del cálculo de premios, en  línea con la ofensiva anti-obrera que impulsa el gobierno.

Contra esto los trabajadores hemos protagonizado diversos conflictos, en varias de las plantas. En planta 1, desde fin del año pasado resistimos un lockout por más de 90 días con el que la patronal nos chantajeó para avanzar con un régimen de premios “flexible”, hace unos meses estuvimos cinco días de paro contra otros dos despidos y realizamos numerosas denuncias administrativas, que no han tenido ningún resultado. El Ministerio de Trabajo, tanto el de Nación como la subsecretaría de La Matanza, han actuado, por acción u omisión, como cómplices de la patronal.

Además de ratificar el plan de lucha, nos pronunciamos contra la reforma laboral - plasmada en el ataque a los convenios colectivos y en el proyecto de ley “de consenso” elaborado por  el ministro Triacca y el triunvirato de la CGT - y contra la reforma previsional – que rebaja los ya miserables haberes y aumenta la edad para jubilarse -. Entendemos que la Federación Grafica Bonaerense, que ha declarado su oposición a la reforma debería resolver un paro de todo gremio y la movilización, el día que se trate en el Congreso.

Pbroponemos a las comisiones internas de las empresas del Grupo Zupan una reunión urgente para coordinar una posición común contra los planes flexibilizadores de nuestra patronal.

Comisión interna y trabajadores de Interpack (planta 1)
La Matanza. 24/Nov./17

domingo, 12 de noviembre de 2017

martes, 7 de noviembre de 2017

LA REFORMA LABORAL DE MACRI Y TRIACA


Un ataque a fondo a la clase obrera

Pongamos en pie al movimiento obrero
Entonado por el resultado electoral y la connivencia de la CGT, y contra lo  que había anticipado en la campaña electoral, Triaca presentó un proyecto de ley a la brasileña, de 145 artículos que atacan a fondo los derechos de los trabajadores. Ninguna asamblea obrera aprobaría este misil antiobrero, que la CGT viene pactando a espaldas de millones de compañeros. La moneda de cambio del Triunvirato es reforzar el sindicalismo vertical y patronal, y el manejo de las obras sociales, el llamado “modelo sindical”, incluido el ataque a los sindicatos de base y al clasismo. El moyanista Schmid, después de aplaudir el discurso de Macri en el CCK, dijo que no logra todavía “decodificar” a este presidente.
 
La ley destruye pilares como la “irrenunciabilidad”, por lo cual el contrato de empresa o individual puede traspasar a la baja la Ley de Contrato de Trabajo.
Estrictamente, deja de haber una ley de contrato de trabajo. El concepto de “trabajo” abarca por igual al empresario que al trabajador, borrando todo vestigio de frontera de clase y profundizando el ataque ya perpetrado por Cristina Kirchner en el Código Civil, al quitar la prelación del derecho laboral. Se ataca el concepto de que el trabajador es el eslabón débil de la cadena de explotación patronal. En esa línea del Código Civil vuelve a profundizar las garantías del régimen de tercerización, eliminando la responsabilidad solidaria de la empresa principal.
 
Pero va más lejos al permitir que el trabajador contrate trabajadores y más aún, habilita la cuadratura del círculo al permitir el “monotributista en relación de dependencia”, lo que liquida el concepto mismo de contratación laboral capitalista. Coloca a ese trabajador como un paria equivalente al trabajador en negro, pero peor, porque no puede litigar demostrando el fraude laboral. El fraude es ahora legal.
 
La burocracia sindical dice resguardar el “convenio colectivo”, lo cual es falso si ese convenio puede ir a la baja por empresa y hasta en forma individual, pero además se habilita el ataque más vasto desde la dictadura para que esos convenios arrasen conquistas centenarias. Estará permitido extender la jornada hasta 10 horas sin extras, perforando la histórica ley 11544 de la jornada de ocho horas. Cuando arrecia la desocupación, se extiende la jornada laboral posible. Ya el reciente convenio de Atilra, un sindicato con fuerte presencia kirchnerista, habilitó extras simples en fin de semana, atacando el descanso hebdomadario de fin de semana.
 
Se rebajan las indemnizaciones eliminando aguinaldo, extras y otros pagos en su cómputo, y se habilita a la formación de “fondos de cese laboral” como el de Uocra, donde el trabajador aporta a su propio despido. La ley no los impone, pero los habilita, para que las burocracias comiencen su trabajo de demolición. En esa línea consagra el “banco de horas”, que no pudo generalizar Menem en los ’90 a partir del convenio de General Motors. O sea quebrar la jornada, sin extras, que el propio trabajador autocompensa.
 
La reducción de aportes patronales progresiva hasta 11.500 pesos en 2022 golpea la recaudación previsional. Su contraparte será la caída del poder adquisitivo de las jubilaciones (modificación de la movilidad jubilatoria), la eliminación de los regímenes especiales y la eventual elevación de la edad más adelante. El “caramelo” del aumento de licencias por paternidad es una burla, en medio de semejante usurpación de derechos. El blanqueo laboral, por su parte, es un “jubileo” a los evasores. Pero, además, fracasó con Cristina, porque rige una ley idéntica desde 2014.
 
La presentación de una sola ley ómnibus, centraliza la campaña de lucha. Dejar el debate de esta ley en manos de los legisladores patronales de Cambiemos y del pejotismo, que declara subordinar su accionar a la burocracia sindical entreguista, es un suicidio. Hay que quebrar el pacto Macri-CGT. El Partido Obrero impulsa inmediatas asambleas de base y plenarios de delegados con mandato de los lugares de trabajo, llama a reagruparse a todas las fuerzas combativas del movimiento obrero para la acción común y que la reforma antilaboral no pase.
 
Llamamos a defender a todos los sindicatos inscriptos y a los cuerpos de delegados y seccionales recuperados, y a todas las organizaciones de base del movimiento obrero. Un Congreso con Mandato de Bases de todos los sindicatos argentinos, sin distinción de centrales sindicales, unificados, debería resolver un inmediato plan de lucha para quebrar la ofensiva. Nuestros parlamentarios, los que están y los electos, se ponen al servicio de esta causa suprema de los trabajadores argentinos.
 
NESTOR PITROLA

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Pitrola: “Contra lo prometido, Triaca adelantó una reforma antiobrera a la brasileña”


Declaraciones del dirigente del Partido Obrero en FM Millenium.
Néstor Pitrola se refirió al proyecto de ley anticipado por Triaca en declaraciones a FM Milenium:
 
“Contra lo prometido, se trata de una ley antiobrera a la brasileña, que arrasa con cien años de conquistas, ataca los pilares aún vigentes de la deteriorada ley laboral y flexibiliza a fondo la explotación patronal de los trabajadores. No se trata de un mero debate parlamentario, es ante todo una declaración de hostilidades a los trabajadores que debe ser respondida de inmediato poniendo en pie de lucha a todo el movimiento obrero.Por otro lado, la ley es acompañada de una ofensiva contra los regímenes jubilatorios especiales, contra la movilidad jubilatoria y contra los trabajadores públicos de todo orden, al tiempo que facilita el despido barato para los cierres y despidos masivos privados.”
 
“Los 142 artículos agravan el régimen de precarización basado en la tercerización al eximir de toda responsabilidad a la empleadora principal; crea la figura fraudulenta del monotributista en relación de dependencia; reduce la indemnización por despido; habilita extender la jornada de trabajo sin pago de horas extras; permite convenios que reemplacen la indemnización por un fondo de cese de empleo financiado por el trabajador; disminuye el plazo de prescripción de derechos violentados de dos a un año; concede disminución de los aportes patronales; establece la más total y completa amnistía a la patronal evasora y explotadora en negro”.
 
Pitrola finalizó “Dejar el debate de esta ley de ofensiva contra la clase obrera y todo el pueblo laborioso en manos de los legisladores patronales de Cambiemos y del pejotismo que declara subordinar su accionar a la burocracia sindical entreguista, es un suicidio del movimiento obrero argentino. El Partido Obrero impulsa inmediatas asambleas de base y plenarios de delegados con mandato de los lugares de trabajo, llama a reagruparse a todas las fuerzas combativas del movimiento obrero para la acción común y que la Reforma Antilaboral no pase. Un Congreso con Mandato de Bases de todos los sindicatos argentinos, sin distinción de centrales sindicales, unificados, debería resolver un inmediato plan de lucha para quebrar la ofensiva. Nuestros parlamentarios, los que están y los electos, se ponen al servicio de esta causa suprema de los trabajadores argentinos”.

martes, 31 de octubre de 2017

Perfil, segunda audiencia: un comisario desbarata la acusación del fiscal y la patronal




¡Absolución ya de los compañeros!
La patronal de Perfil ha intentado aparecer frente al juicio a los delegados y miembros de la Junta Electoral interna (bajo la acusación de “atentado a la libertad de prensa” por un paro en defensa de trabajadores despedidos realizado a fines del año 2013) como prescindente ya que la causa fue iniciada “de oficio” por el fiscal ante una denuncia de la empresa de atentado a la libertad de prensa, realizada en diciembre del 2013, con motivo de una huelga en defensa de siete compañeros despedidos.
 
La falsía de esta supuesta prescindencia quedó claramente demostrada ayer, en la segunda audiencia del proceso. Los dos directivos de la empresa que expusieron en ese carácter realizaron un ataque brutal contra los compañeros de la Comisión Interna, incluso incorporando el supuesto delito de “secuestro” que habrían sufrido con motivo de la medida de fuerza de los trabajadores.
 
No hubo que esperar a los testigos de la defensa ni a los alegatos de ésta para demostrar que, detrás de la acusación está la intención patronal de golpear y desarticular la organización gremial y para rebatir toda la patraña armada contra los compañeros. El comisario de la seccional de la zona de la planta de Perfil que, ante una llamada de la patronal, encabezó un operativo el día de la medida de fuerza destacó, ante una pregunta de la defensa, que si hubiera constatado algún delito “hubiera actuado para impedirlo” y que no realizó ninguna comunicación a la Justicia porque el día de la medida de fuerza verificó simplemente una protesta gremial. Y otro tanto surge del informe realizado por los efectivos de Prefectura que participaron del operativo y que testificaron ayer.
 
Esto es irrebatible. Si no se constató ningún delito, no corresponde sanción alguna para los compañeros salvo que, como dijo la abogada defensora, Claudia Ferrero, el juzgado entienda que el comisario –el más explícito en su declaración y que manifestó tener 25 años de servicio a fines del 2013, es decir que contaba con una vasta experiencia- hubiera incurrido en falso testimonio por partida doble, ya que lo que manifestó ayer es lo mismo que consta en su informe de hace cuatro años y que está incorporado en el expediente.
Pero hubo un hecho aún más flagrante y grave que fue puesto de manifiesto por los abogados de la defensa y tiene que ver con los vínculos entre la empresa y funcionarios del juzgado. Mientras exponía el primero de los directivos de la patronal, el  abogado penalista que atiende los temas de Perfil mantuvo una fluida conversación, por encima de la baranda que limita el espacio del público, con el secretario del juzgado quien, ante el reclamo al juez por parte de uno de los letrados de los trabajadores, utilizó la excusa de que lo conoce "desde hace mucho tiempo”, como si eso lo exculpara y no lo hiciera sospechoso de una conducta parcial.
 
El broche de la audiencia fue la intervención de León Piasek, ex presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas y letrado del Sindicato de Prensa y de la Comisión Interna de Perfil quien recordó la innumerable  cantidad de veces que debió participar en conflictos provocados por la patronal a lo largo de los últimos años, en especial por ataques a las leyes laborales, el intento de desconocer el Estatuto del Periodista y, especialmente, frente a conflictos derivados de despidos masivos de trabajadores.
 
En relación con este conflicto que se dilucida en el juicio, destacó que tanto el Ministerio de Trabajo como la Justicia habían fallado a favor de los trabajadores, imputado a la empresa una conducta antisindical y exigido a la patronal la reincorporación de todos los compañeros despedidos.
 
El tema es gremial. Fue en ejercicio del legítimo derecho de huelga. Corresponde la absolución de todos los compañeros.
 
Mañana es la tercera audiencia del juicio a partir de las 9. Llamamos a una nueva concentración en la puerta del juzgado, Avenida de los Inmigrantes 1950, en Retiro, enfrente de la terminal de ónmibus para seguir acompañando el reclamo de absolución ya de los compañeros inculpados. 
 
Nelson Marinelli

martes, 24 de octubre de 2017

Macri prepara un “gran acuerdo” para imponer la agenda contra los trabajadores


 

Flexibilización laboral, aumento de la edad jubilatoria y descalificación educativa.

En la primera conferencia electoral posterior a las elecciones legislativas, Macri confirmó la convocatoria a una reunión con los gobernadores que se haría extensiva –según Clarín– “a jefes de los bloques parlamentarios, jueces de la Corte Suprema, jefes de la CGT y a los líderes de las cámaras empresarias” (23/10).

¿Qué persigue este cónclave del ajuste en germen? Avanzar en una serie de “reformas estructurales” (deliberadamente ocultadas durante la campaña electoral) en materia laboral, previsional, educativa e impositiva, en lo que Macri bautizó como “reformismo permanente”.

Esa agenda capitalista implica una profundización de los pactos legislativos con la oposición patronal y con la burocracia de la CGT, tal como se han venido desarrollando hasta ahora.

Trabajo

En materia laboral, Macri insistió, en la conferencia de prensa, en acuerdos “sector por sector”, negociados con la burocracia sindical, y dio como ejemplos a Vaca Muerta y la industria automotriz. En el primer caso, se incorporó una adenda en el convenio colectivo de petroleros (con la anuencia del sindicato dirigido por Guillermo Pereyra) que acentúa la flexibilización de los obreros y la inseguridad laboral, al facilitar la reubicación del personal, la simultaneidad de tareas y permitir el trabajo con mayor velocidad del viento y tareas de montaje y desmontaje en horas nocturnas. Convenios análogos se han firmado en Chubut y en Santa Cruz.

Estos acuerdos “sectoriales” tendientes a un abaratamiento del valor de la fuerza de trabajo podrían ser, no obstante, el preludio de un ataque más general por medio de una ley, en línea con la reforma laboral aprobada recientemente en Brasil (y que es parte de una tendencia internacional, como lo muestra Francia).

Los diarios de hoy señalan que un proyecto legislativo de blanqueo laboral "necesariamente impactará en otras normas como la de empleo, la de higiene y seguridad e incluso las indemnizaciones por despidos. Es decir, una suerte de Caballo de Troya que a partir del resultado de ayer ampliará su vientre para sumarle soldados" (Ámbito Financiero, 23/10).

Jubilados

Macri llamó en su conferencia a lograr “un sistema previsional del siglo XXI”, adecuándose a la moda internacional. “Tiene que ver –dijo- con la evolución de la medicina (sic), el crecimiento de las poblaciones en términos de longevidad (sic)”. En criollo, el aumento de la edad jubilatoria, que el gobierno negaba o retaceaba hasta la víspera.

Macri repite una falacia, que no tiene en cuenta el crecimiento enorme de la productividad del trabajo. Se trata de una agresión en regla del capital al trabajo.

Educación

Hizo también referencias a la necesidad de una reforma educativa. Esta también fue reclamada como una cuestión central en el coloquio de Idea, donde el CEO de Techint, Paolo Rocca, llamó a modificar el estatuto del docente.

Pero no sólo se trata de un ataque a las condiciones laborales de la docencia, sino también de la transformación de los estudiantes en mano de obra barata por medio del relanzamiento de las pasantías. La reforma que Horacio Rodríguez Larreta prepara para 2017 en la Capital postula que en quinto año la mitad del tiempo de cursada se dedique a tareas no remuneradas en empresas. Y descalifica la educación con la introducción de la figura de los "facilitadores de contenidos", en detrimento de la docencia. Es la adecuación del sistema educativo a las necesidades del capital. En la provincia de Buenos Aires, ya comenzaron a circular proyectos del mismo tenor.

Impuestos

En materia impositiva, Macri procura un cambio en la coparticipación de recursos que le permita un mayor dominio político sobre las provincias. Por eso lanza la ofensiva ahora, cuando cree poder someter a los gobernadores que salieron golpeados de las elecciones. Apunta también a otorgar facilidades con respecto al Impuesto al Cheque (que grava las transacciones bancarias) y a suprimir Ingresos Brutos en un plazo de cinco años, reemplazándolo por un IVA provincial. Resumidamente, alienta una disminución de la carga impositiva de los capitalistas y la transfiere sobre las masas, acentuando el carácter regresivo de un sistema caracterizado por las exenciones o tributos irrisorios al capital (como el caso del inmobiliario rural) y la confiscación de los trabajadores (impuesto al salario).

Macri añadió que es necesaria “una fuerte reducción del gasto público”, que no implica otra cosa que el ataque a la salud, la educación, los planes sociales y los trabajadores estatales. Esto incluye la negociación del Presupuesto 2018, que ejerce recortes sobre algunas de esas áreas.

Reforzado tras los resultados electorales del domingo, el Frente de Izquierda dará pelea a esta agenda capitalista.

Gustavo Montenegro

viernes, 6 de octubre de 2017


Pablo Viñas: “Poner en pie una alternativa de los trabajadores”


El dirigente de la gran lucha de AGR-Clarín, Pablo Viñas, planteó en la apertura del encuentro: “Los trabajadores de AGR saludamos a este plenario de apoyo al Frente de Izquierda y aprovechamos para agradecer a los compañeros del Partido Obrero y el Polo Obrero, a los compañeros de Izquierda Socialista y a los del FIT que estuvieron presentes hasta el último día de nuestro conflicto, donde nos tocó enfrentar a uno de los grupos económicos más grandes del país y a todo un régimen político, que incluye no sólo al gobierno sino también a toda la oposición patronal”.
 
Esto, añadió, “con las centrales obreras que miraban para otro lado y con un bloqueo mediático absoluto, lo que demostró que no existe ninguna brecha a la hora de defender los intereses patronales: no sólo nos silenciaron canal 13 y TN, sino también el kirchnerista C5N”.
 
“Tuvimos más de 80 días de ocupación -destacó Viñas-, sacamos a la policía con las mangueras de alta presión, con lo que tuvimos y se tuvieron que ir; logramos un paro del gremio gráfico después de 30 años. Todo eso -dijo- porque estaba el clasismo presente en la lucha”.
 
Viñas concluyó: “Tenemos que pelear por la recuperación de los sindicatos; tenemos que poner en pie una alternativa de los trabajadores; por miles de votos para el FIT. A luchar contra la reforma laboral antiobrera. ¡Vamos compañeros!”.
 
También dirigió la palabra Ricardo Pacheco, delegado de Pepsico, otra de las grandes luchas de 2017, quien agradeció al Partido Obrero y al Frente de Izquierda por el apoyo a la lucha que libran los trabajadores de la empresa contra el cierre y los despidos masivos. “Tenemos que estar juntos porque la oligarquía va a venir con todo y eso no lo tenemos que permitir”, dijo Pacheco e invitó a acompañar a los compañeros de Pepsico que van a ir a ir a Mar del Plata para protestar frente a una de las plantas de la empresa.


martes, 19 de septiembre de 2017

jueves, 7 de septiembre de 2017

Por un Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda


Para intervenir en la lucha política


El viernes 18 de agosto, en la Mesa del Frente de Izquierda y los Trabajadores, presentamos la iniciativa de que el FIT sea convocante de un Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda. Al otro día de la movilización del 22 de agosto, en el balance de la movilización cegetista, Prensa Obrera hizo pública la propuesta.

La propuesta se fundamenta en la necesidad de que el activismo obrero participe activamente de la campaña electoral, ya que ninguna vanguardia obrera puede formarse bajo el principio de la neutralidad política entre los partidos burgueses y la izquierda que se reclama obrera y socialista.

Junto con ello señalamos que un Congreso de este tipo sería adecuado para explotar la crisis de la burocracia sindical que, luego de la fracasada movilización del 22, ha ingresado en un nuevo terreno de colaboración con el macrismo.

Por otro lado, una iniciativa de este tipo brindará una referencia política antagónica a la demagogia antiajuste del kirchnerismo, mostrando que el FIT se apoya en el accionar independiente de la clase obrera para derrotar el ajuste, mientras Cristina y el resto del PJ buscan disputar el favor de la burguesía para ser ellos quienes lo apliquen en sus términos.

Los fundamentos para la iniciativa expuestos en la reunión, cobran más vigencia aún en los días transcurridos. Esto como consecuencia del default de la burocracia sindical y también por el nuevo escenario de la ofensiva represiva y la lucha por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Pejotismo y burocracia sindical

Para satisfacción del gobierno de Macri, las distintas alas del peronismo y la burocracia sindical, incluido especialmente el kirchnerismo, han sacado de la agenda política la reacción del movimiento obrero ante el ajuste en marcha y ante el que se prepara para después de octubre.

No hay ni habrá paro nacional. Al contrario, la propia Cristina Kirchner se inclina hacia la pejotización de su campaña electoral y hace un guiño al conjunto de la burocracia sindical como recurso político que tiene la contrapartida de la tregua y la asociación a la política de gobernabilidad del ajuste que permitió al macrismo todos los ataques sufridos hasta hoy por los trabajadores. Massa y Randazzo articulan a su vez con distintos sectores de la burocracia sindical. De conjunto, forman parte de las fuerzas que aseguraron las 84 leyes del ajuste en el parlamento hasta el presente.

La movilización del 22 de agosto fue raquítica, fracturada y vaciada en los días previos. Sin asambleas fabriles ni plenarios de delegados previos, sin cese de tareas, la movilización no fue canal del activismo y menos aún de las bases del movimiento obrero.

La dirección sindical del triunvirato estuvo de espaldas a todas las luchas del período: las ocupaciones de fábrica como AGR y Pepsico, las huelgas docentes por el salario, las huelgas contra los despidos como Ingredion o Ingenio La Esperanza, las extendidas huelgas, acampes y manifestaciones del pueblo trabajador de Santa Cruz, al igual que las grandes movilizaciones y cortes de los movimientos de trabajadores precarizados y desocupados, como la realizada frente al Ministerio de Trabajo ante el Consejo del Salario Mínimo.

Ahora, la burocracia sindical aporta a la tregua para que se sigan desenvolviendo los ataques al movimiento obrero y se procese el debate electoral en los ejes planteados por las centrales patronales y el gobierno: Reforma Laboral, Reforma Jubilatoria y Reforma Impositiva, en lo que constituirá la segunda y más profunda fase del ajuste, descargando sobre el pueblo trabajador las consecuencias del fracaso de la política de endeudamiento, ajuste y tarifazo.

Ofensiva antiobrera

La política en curso forma parte de una ofensiva continental contra los derechos de los trabajadores para incrementar la tasa de explotación mediante la precarización y flexibilidad laboral, convenios a la baja y por empresa, extensión de jornada, pasantías, rebaja de aportes sociales, tras las paritarias a la baja por segundo año consecutivo.

La adaptación de la burocracia sindical a la ofensiva patronal y oficial no ha sido gratuita. Condenó al aislamiento a numerosas luchas obreras pero, por otro lado siguen los desplazamientos del activismo hacia la izquierda y las conquistas sindicales del clasismo, como lo prueban las recientes elecciones en el Suteba y la conquista del Sute de la docencia mendocina.

La columna independiente que integramos las fuerzas del clasismo y el Frente de Izquierda el 22, junto a los obreros de Pepsico en lucha, al Sutna en lucha por su paritaria, a la Unión Ferroviaria de Oeste, los Sutebas opositores, AGD-UBA, Ademys, Sitraic  y todo el sindicalismo combativo y clasista, entró cantando paro y plan de lucha, marcando una perspectiva política estratégica: la intervención de los trabajadores en la crisis para quebrar el ajuste. Senadores y diputados del FIT están y estarán al servicio de esa estratégica política.

La CTA formó parte del operativo de la burocracia sindical, adaptada en sus dos variantes al derrotero de la CGT. El kirchnerismo sindical es antagónico a una intervención independiente del movimiento obrero, como es vertebralmente antagónico a la independencia política de clase.

Hacer frente al ajuste

El Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda, constituye una oportunidad de debatir una gran movilización de la izquierda y el clasismo contra las reformas antiobreras en curso para la primera semana de octubre: por la ocupación de las fábricas que cierran, por paritarias sin techo y un salario equivalente a la canasta familiar, por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, por el 82% móvil a partir de reponer los aportes patronales que rebajaron Menem y Cavallo.

También por el cese de la represión, por la aparición con vida de Santiago Maldonado y la derogación de todas las leyes represivas, de la ley antiterrorista y el Proyecto X, por el fuera Bullrich y Noceti, por el juicio político a la Corte del 2x1.

Lo ideal es que el Congreso se realice en un estadio adecuado el próximo 30 de setiembre y constituya un hecho político que coloque a la izquierda obrera y socialista del FIT como referencia y canal del activismo luchador para motorizar las luchas contra el ajuste, antes y después de octubre. Y asociar la lucha por la expulsión de la burocracia sindical y por una nueva dirección del movimiento obrero a la construcción de la alternativa política de los trabajadores por su propio gobierno.

La consigna central del encuentro tiene que recoger este planteo político: Al ajuste le hacemos frente con la izquierda y los trabajadores.

Nestor Pitrola

lunes, 28 de agosto de 2017

miércoles, 23 de agosto de 2017

CGT: otra vez sin paro ni plan de lucha


Importante columna independiente del sindicalismo combativo en la marcha a Plaza de Mayo.

La reiteración de la Marcha Peronista, una y otra vez para acallar el reclamo de paro general, y las numerosas referencias al peronismo por parte de Juan Carlos Schmid, durante su brevísimo discurso como único orador en Plaza de Mayo, no alcanzaron para disimular la ausencia de un plan de lucha frente al ajuste y la fractura que atraviesa a la CGT.

El sector de los “Gordos” (Comercio, Sanidad, y otros) y algunos de los “Independientes” (como UPCN) boicoteron la movilización con el argumento de que el gobierno se fortaleció en las PASO. En las vísperas de la elección, cuando se suponía que Cristina ganaría los comicios, planteaban bajarla para no asestarle un golpe adicional a un gobierno derrotado electoralmente. El moyanismo y el barrionuevismo la sostuvieron con el propósito de posicionarse de cara a una negociación con el gobierno. Ese fue el sentido del llamado de Schmid a que se detenga la intervención sobre los sindicatos y a defender las obras sociales, una defensa de aparato. En los sucintos diez minutos de oratoria, no mencionó las luchas de Pepsico, Ingenio La Esperanza, choferes de Córdoba, Santa Cruz, ni ninguna otra.

El gobierno macrista no se privó, en la previa, de atacar la movilización. Sin sonrojarse, afirmó que el empleo está creciendo y que no habría motivos para marchar. Esto con un tercio de la población en la pobreza, cierres de empresas, jubilaciones de miseria, represión, y tarifazos.



La marcha no ofreció ninguna perspectiva al movimiento obrero frente al ajuste y la reforma laboral “a la brasileña” que el gobierno quiere aplicar. Schmid pateó la pelota hacia adelante otra vez, como aquel 7 de marzo en que el Triunvirato debió fugarse del palco, y dijo que el Confederal de la CGT del 25 de septiembre será el encargado de definir un posible paro general. Dicho Confederal será, en realidad, escenario de disputas de una burocracia sindical fracturada que ha sido cómplice del ajuste.

Schmid fue deliberadamente vago en la presentación de la “agenda social” del movimiento obrero. “Trabajo digno, salario justo”, dijo. Escamoteó, de este modo, posicionarse sobre un salario mínimo equivalente a la canasta familiar, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario para enfrentar la desocupación, y una jubilación mínima equivalente a la canasta de la tercera edad, como planteó la columna del sindicalismo combativo.

Esta ingresó a la Plaza al canto de “paro, paro, paro, paro general”. Y contó con la participación de los obreros de Pepsico (que realizaron un corte en el Obelisco por la mañana), el Sutna, los Sutebas combativos, el Sitraic, AGD-UBA, la Unión Ferroviaria de Oeste, entre muchos otros. Los principales candidatos del Frente de Izquierda se movilizaron junto a ellos.

También reclamó la aparición con vida de Santiago Maldonado, un punto que el titular de Dragado y Balizamiento introdujo en su discurso.

Para derrotar el ajuste de Macri y los gobernadores, el movimiento obrero deberá superar a una burocracia que es cómplice de él.



   

jueves, 17 de agosto de 2017

CGT: qué pasa el 22


Marchemos en una columna independiente, por paro nacional y plan de lucha para derrotar el ajuste

El Consejo Directivo de la CGT ratificó la marcha del 22 de agosto “en rechazo a las políticas del Gobierno”, votada por el plenario de secretarios generales que se realizó en Ferro.
Los Gordos -alineados detrás de Héctor Daer- y una parte de los Independientes - UPCN, UOM, Uocra- reclamaban cancelar la movilización luego del “respaldo logrado por el macrismo en las Paso”. Esta postura confluyente con la de Triaca, adelanta lo que será la política del grueso de la burocracia sindical frente a la ofensiva de revisión de convenios y reforma laboral. Al punto que ya suena la candidatura de Guillermo Pereyra a secretario general de la central, el firmante del convenio de Vaca Muerta, que costó la flexibilización y miles de despidos a los petroleros.
Los moyanistas y el barrionuevismo plantearon realizarla de todos modos ya que "los ciudadanos no pueden valerse sólo del voto", o sea como muleta del pejotismo. La Corriente Federal, integrada por la Bancaria y sindicatos kirchneristas, que no pertenece al Consejo Directivo, emitió un comunicado “exigiendo el cumplimiento de lo acordado” mientras el Movimiento de Acción Sindical, que venía negociando su retorno a la Central, resolvió esperar el resultado de la reunión. Todos con los pies en el mismo plato.
El debate en torno a la marcha, que los medios presentan como expresión de una puja entre “dialoguistas” y “confrontativos”, tradujo una lucha por el control de la Central, más que intención alguna de poner en pie al movimiento obrero.
Otro 7 de marzo es posible. Esto es así por donde se lo mire, porque la génesis de la movilización se asemeja a aquella como factor de contención, y en este caso, de abierto tufillo electoral a favor de las listas del peronismo en el próximo octubre. Incluida, por supuesto, la de Cristina, que llamó a levantar toda movilización antes de las PASO. Una línea de derrota del movimiento obrero.
La movilización no se emparenta con ninguna de las luchas del período, y menos pretende detener los cierres y despidos masivos apoyando huelgas y ocupaciones de los lugares de trabajo. Al contrario, sus convocantes han faltado puntillosamente en cuanto conflicto se ha desarrollado, desde Santa Cruz hasta la huelga del Ingenio La Esperanza, pasando por Pepsico o la huelga de los choferes cordobeses. Todas tuvieron a esta burocracia empeñada en su derrota.

Por todo esto, por los pocos días que restan, difícilmente la movilización logre siquiera ser un canal para que sectores obreros masivos expresen su oposición y voluntad de lucha contra el ajuste.

Claramente, los sectores combativos y el clasismo deben establecer una tajante delimitación de la burocracia sindical, de todos sus bloques, y de sus programas, así como de las listas de Unidad Ciudadana, Massa o Randazzo, todos socios parlamentarios de las leyes del ajuste, incluidas la nefasta ley de ART y la perpetuación del impuesto al salario.

Nuestro planteo es la ocupación de fábricas contra los cierres, el reparto de las horas de trabajo disponibles para enfrentar la desocupación y la apertura de los libros para combatir el costo patronal, la lucha por un salario que cubra la canasta familiar y la duplicación de la jubilación mínima. Por un verdadero plan de acción que comience por un paro activo de 36 horas, para derrotar el ajuste y los planes flexibilizadores del gobierno y la oposición cómplice, de los Massa, el PJ y el kirchnerismo.

Por el apoyo a todas las luchas en curso, en particular la de los trabajadores de Pepsico, que deberían encabezar la columna independiente que llamamos a conformar, junto a los sindicatos y comisiones internas que han sido un sostén de su reclamo desde el primer día. Convocamos al Frente de Izquierda a contribuir a esta política.


 Nestor Pitrola-Miguel Bravetti

martes, 8 de agosto de 2017

Acto contra los despidos y la persecución en la UTA-Córdoba

A las 17 horas, acto frente a la Casa de Córdoba (Callao 332, CABA).

Hace dos meses 183 trabajadores y trabajadoras del transporte del Córdoba fueron despedidos por la huelga que protagonizaron en rechazo a la paritaria firmada por la UTA (8% hasta diciembre). La huelga fue quebrada por la acción de la burocracia sindical, el Ministerio de Trabajo nacional y el gobierno provincial y la gendarmería.
La conciliación obligatoria que se extendió luego “voluntariamente” con el fin de negociar reincorporaciones solo sirvió para reafirmar los despidos y viabilizar la destrucción de la organización gremial.
Uno de esos choferes, que pertenecía a la empresa AuCor, falleció ayer mientras dormía. Horas antes había recibido la noticia de que su reincorporación no se concretaría.
Romina Del Plá, secretaria general del Suteba-La Matanza, explicó que “la situación de los despedidos es dramática. Se trata de un ataque en regla orquestado entre la burocracia de UTA que persigue a los que estuvieron a la cabeza del conflicto, y de las patronales que buscan ir a fondo con la flexibilización laboral, como en Brasil”.
Un grupo de compañeras de Trolebuses sostienen frente al Municipio una “Carpa de Lucha” en reclamo de la reincorporación y el cese de las persecuciones. Algunas de ellas realizaron una prolongada huelga de hambre.  Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA (docentes universitarios), declaró: “las mujeres estuvieron a la cabeza de esa huelga; aunque son una minoría del total de choferes, 60 compañeras de la empresa municipal de Troles (Tamse) fueron a la calle, más del 30% del personal de esta empresa”.
“El reclamo es que se cumpla el acta compromiso que establece la reincorporación de los trabajadores y que el intendente Ramón Mestre, responsable político de Tamse, se niega a ejecutar. Mientras, en todas las empresas crecen los abusos y la persecución”.
Por todos estos reclamos y en homenaje al compañero fallecido hoy se realizará una concentración frente a la Municipalidad de Córdoba y en simultáneo la Coordinadora Sindical Clasista, con la presencia de un grupo de delegados y despedidos, realizará un acto frente a la Casa de Córdoba (Av. Callao 332, CABA) a las 17 horas. Participarán dirigentes de la CSC-PO, como Vanina Biasi, dirigente nacional del Plenario de Trabajadoras, y Amanda Martín, secretaria adjunta de Ademys y otras organizaciones de lucha.

Coordinadora sindical Clasista - Partido Obrero –Plenario de Trabajadoras

viernes, 4 de agosto de 2017

El escenario político, a diez días de las Paso

Bien mirada, y en lo que respecta a los partidos del régimen, la campaña hacia las Paso ha sido una gran tentativa de ocultamiento de una crisis política y social de fondo, de alcance nacional y continental. Ese ensayo encubridor, sin embargo, no ha podido evitar que esa crisis se exprese cotidianamente, en términos de luchas y choques con las masas. La ocupación de Pepsico, desalojada el mismo día en que comenzaba ‘formalmente’ la campaña, colocó en las Paso una agenda que ya estaba presente desde comienzos de año, con AGR-Clarín, las huelgas docentes de todos los niveles, la lucha de Santa Cruz, de los choferes de Córdoba y un paro nacional que la CGT puso en juego sólo como recurso para contener esta irrupción obrera en vísperas de los comicios. La burocracia actuó, de ese modo, como agente de los candidatos patronales, los cuales, del PRO al kirchnerismo, se empeñaron en encauzar la inquietud popular en el corset de las elecciones.

A pesar de ello, las Paso no han podido desembarazarse de un escenario de luchas. Sólo la militarización de la planta impidió una nueva ocupación fabril -la de Cresta Roja. La lucha de Adidas, por su parte, es la punta visible de una escalada de cierres y despidos masivos en la industria del calzado. La clase obrera de los ingenios del NOA salió a luchar por el salario y sus conquistas laborales, primero, y ahora contra el cierre del Ingenio La Esperanza. En Santa Cruz, el ajuste salvaje contra docentes, estatales y petroleros tiene el doble sello de la administración provincial kirchnerista y del gobierno nacional.

La convocatoria de la CGT a una marcha con un mes de plazo sólo vuelve a refrendar el abismo que separa a las aspiraciones obreras de la burocracia, que apura la firma de convenios flexibilizadores en diferentes sindicatos. Pero la dilación de la burocracia ha contado con la venia de todas las fracciones burocráticas, incluyendo al kirchnerismo. Antes de ello, CFK había desechado una movilización de su corriente sindical para este 7 de agosto. El esfuerzo para que la clase obrera no intervenga en la crisis involucra a todos los bloques capitalistas que disputan estas Paso, del macrismo a “nacionales y populares”.

Crujidos por arriba

Los slogans de campaña tampoco han podido evitar los cimbronazos cada vez más agudos del programa económico oficial. En el curso de estas Paso, el peso sufría una devaluación del 15%. Los lenguaraces oficiales atribuyen la suba del dólar a la ‘inquietud electoral’, en un intento por disimular desequilibrios de fondo. A la corrida contra el peso de días atrás se volcó una fracción de especuladores que decidieron no renovar sus colocaciones en la deuda del Banco Central (Lebacs), aún cuando el gobierno había elevado su rendimiento. Para sofocar la corrida, el gobierno apeló a divisas que han ingresado a través de préstamos externos: o sea que el hiperendeudamiento está financiando la fuga de capitales, un escenario ya conocido en las vísperas de otras bancarrotas nacionales. La deuda pública roza las dos terceras partes del Producto Bruto y su refinanciación aparece cada vez más gravosa, a causa de su propio crecimiento y del escenario internacional. El comercio exterior del país, golpeado por la crisis mundial y continental, no puede proveer los recursos para reciclar esa hipoteca.

La brusca devaluación, entretanto, ha dañado prematuramente al nuevo programa de créditos hipotecarios, uno de los recursos que el gobierno esgrimía para una reactivación. El carácter potencialmente confiscatorio de estos préstamos -cuya capital y cuotas se actualizan por la inflación y no con el salario- se puso de manifiesto con la devaluación, que disparó el valor de los inmuebles. Pero la inviabilidad de esta burbuja hipotecaria daría por tierra con una reactivación de la construcción, un “brote verde” que, en ese caso, pasaría sólo a depender de la hipertrofiada deuda pública. Por otra parte, no se detiene la bancarrota industrial de los sectores más expuestos a la competencia internacional. Tampoco la de las producciones regionales, donde los incentivos oficiales -eliminación de retenciones e impuestos- han quedado en manos del capital financiero y los pulpos exportadores. Así las cosas, el escenario postelectoral semeja a la Argentina con una gran convocatoria de acreedores, donde la clase capitalista redobla la exigencia de trasladarle el fardo de la quiebra a los trabajadores. Esto explica la exigencia de una reforma laboral flexibilizadora en espejo con Brasil; de una reforma previsional que contemple un aumento ¡optativo! de la edad jubilatoria -optar entre morirse de hambre y seguir trabajando- y un salto en la degradación educativa, como lo revelan los planes para convertir al 5º año secundario en una pasantía a gusto de las empresas.

Crisis continental

Hasta donde les fue posible, los partidos capitalistas han disimulado también el alcance continental y mundial de la crisis en curso. La caída de los precios internacionales, por un lado, y el agravamiento de la guerra de rapiña por un mercado mundial en retroceso, del otro, no sólo han colocado en defol a los regímenes nacionalistas o pretendidamente progresistas del continente. También han puesto en tela de juicio a la tentativa de reemplazarlos por regímenes derechistas, que sólo podrían progresar a costa de desatar rebeliones populares aún más agudas a las que vivió el continente. En Brasil, la experiencia de Temer podría terminar bebiendo de su propia medicina -una destitución parlamentaria, en medio de las denuncias de corrupción y de su incapacidad para aplicar el programa antiobrero que exigen los ‘rescatistas’ del país. En Venezuela, la experiencia chavista ha derivado en un régimen bonapartista de facto, sostenido por una cúpula militar y una camarilla corrupta. La amañada Constituyente de Maduro no se propone tomar las medidas elementales para sacar a las masas de la penuria extrema ni oponerle un planteo de transformación social al programa de recolonización integral que propugna la derecha proimperialista. Por el contrario, aspira a dictar el estatuto de una reprivatización petrolera. Por eso mismo, las masas que salen a enfrentar la crisis no podrían tener una salida en manos de los ajustadores derechistas. Venezuela expresa un dilema que atraviesa a toda la clase obrera continental: la lucha y la necesidad de una salida propia, frente al nacionalismo fracasado y a los macristas de la región. La perspectiva estratégica que deja esta crisis es la lucha por gobiernos de trabajadores en todo el continente.

Las perspectivas políticas

Mientras los protagonistas de las Paso proyectan el futuro como el cambio progresivo y pacífico de las relaciones de fuerza parlamentarias, nosotros avizoramos un escenario de grandes choques sociales, crisis políticas e incluso de alteraciones de régimen político -ello, como consecuencia de la crisis capitalista y de la tentativa de trasladarle la factura de esa crisis a las masas. Este es el escenario continental, del que Argentina no es ajena. La tentativa de llevar adelante la expulsión sumaria de un diputado en el Congreso es sólo un anticipo y una pantalla para avanzar en un régimen de excepción para hacer pasar esta agenda antipopular y explica la oposición firme que desarrolló el Partido Obrero en este punto.

El escenario preelectoral destaca una fuerte contradicción entre la victoria que las encuestas pronostican para Cristina Kirchner, de un lado, y su completo silencio frente al progreso de la crisis nacional y continental, del otro. La jefa del kirchnerismo ha callado frente al ensayo de golpe parlamentario de la semana pasada y -ahora- frente a la propia crisis venezolana. Algunos voceros K se han despegado del gobierno de Maduro, pero sólo para auspiciar una mediación liderada por la OEA -o sea, por el “ministerio de colonias” del continente. A ello, se suma la ausencia del kirchnerismo en las grandes sociales del período, que han tenido como protagonistas al sindicalismo clasista y a la militancia y voceros del Frente de Izquierda.

El macrismo parece absorber una posible derrota de Buenos Aires, que aspira a equilibrar con victorias propias o de aliados en el interior. Pero principalmente, apostando a revertir el resultado electoral bonaerense en octubre, apelando para ello a una polarización política. A su favor, cuenta con la inconsistencia política del armado kirchnerista, que es lo que se ha puesto de manifiesto en estos grandes episodios de crisis que han atravesado las Paso.

El Frente de Izquierda, en cambio, no pasó desapercibido. Una campaña “en defensa de los trabajadores” lo encontró
poniendo el cuerpo en las luchas obreras, en toda la geografía del país. La tentativa de disimular el ajuste y la impunidad hacia los corruptos con un golpe parlamentario, por otra parte, encontró a nuestros diputados en la primera fila de la lucha política y la denuncia contra los nuevos y viejos cómplices de la corrupción capitalista. Tenemos indicios de que esta intervención política y de lucha ha calado entre toda una porción de los trabajadores y la juventud, lo cual debemos refrendar estos días en la conquista del voto ‘hombre a hombre’ y de miles de fiscales.


Marcelo Ramal